El poder de la voluntad

Noviembre de 2021. Uno de los últimos capítulos del libro ‘La otra Liga’ está dedicado a una persona de gran corazón. Lo tiene tan grande que le da incluso para correr maratones. Les hablo de Jaime Cardona y reservé para el final su historia porque quería que los lectores terminasen con la sensación de que podían conseguir cualquier cosa que se propusieran siguiendo su ejemplo.

Estas últimas horas el atleta mallorquín ha finalizado con éxito el maratón número 26 de su carrera, el 14 que corre con una prótesis para neutralizar los efectos de la amputación de su pie derecho. La noticia la pueden ustedes leer en el siguiente enlace del periódico Ultima Hora: https://www.ultimahora.es/deportes/otros-deportes/2021/11/09/1317297/atletismo-jaime-cardona-otro-gran-reto-cumplido-zurich-marato-barcelona.html

Jaime ha superado todos los obstáculo que la vida le ha puesto por delante, incluso uno tan difícil como saber luchar contra la amputación de un pie y continuar corriendo carreras y entrenando. Practicar deporte es su pasión y nadie ni nada se la ha conseguido arrebatar. Es su válvula de escape y ha sido su motivación para hacer una vida completamente normal.

Lo escribí en el libro y lo escribo ahora. Hay reportajes y fotografías que siempre tengo muy a mano porque cuando te llegan momentos de bajón o crees que en esta vida nada vale la pena, echar un vistazo a esas imágenes te ayuda a comprender lo mucho que gente como Jaime ha hecho para salir a flote y te das cuenta de que no tienes mucho derecho a quejarte. A él le golpeó la mala suerte -les insto a que lean su capítulo- pero Jaime se levantó y dio la vuelta a la situación para reinventarse. Me enorgullece ser su amigo y sus éxitos me llenan de felicidad. Es cierto que mi admiración hacia él es máxima y creo sin temor a equivocarme, que haber escrito sobre Jaime y haber interiorizado su lucha me hacen ser mejor persona.

Miquel Alzamora

Mi Londres

Noviembre 2022. Durante este mes sale a la venta la primera novela que me he atrevido a escribir: 1888 El año de Jack. En breve os contaré algunas de las motivaciones que me llevaron a publicarla, pero de entrada os diré que el asunto del Destripador siempre me llamó...