La bondad en mayúsculas

Noviembre 2021. Si la bondad tienen un nombre posiblemente sea el de Antoni Salas Fuster, el historiador oficial del Atlético Baleares. Su libro dedicado a la entidad blanquiazul reforzado con el subtítulo «Una historia de supervivencia» es el reflejo de lo mucho que ha significado el Atlètic para el fútbol balear y de lo minucioso y escrupuloso que fue su autor a la hora de escribirlo. Lo hizo con todo el amor que una persona puede hacer las cosas, con todo el respeto hacia la institución y con el deseo de que el peregrinar del club por el fútbol español y balear no se quede en el olvido.

Me contó el mejor presidente que ha tenido el Baleares, Fernando Crespí, como Antoni Salas, lejos de pedir algo para él, le indicó que lo mucho o poco que se pudiera recaudar con el libro sería para la Fundació del club. Un detalle que honra al autor y que habla de su bondad y de su amor por los colores y por la institución. La historia está relatada en el libro ‘La otra Liga’. Personalmente jamás podría llevar a cabo una obra como la que escribió Salas Fuster porque no tengo ni la paciencia, ni la dedicación, ni los conocimientos de Antoni. En más de una ocasión he consultado el libro y he llamado al autor y amigo para despejar dudas. Siempre me ha guiado por el camino correcto. Su mente es una enciclopedia.

Fernando Crespí impulsó recientemente un homenaje hacia su persona y el club le rindió un merecido tributo. Crespí debería tener un espacio en este Baleares cuyo crecimiento es más que evidente y cuya meta esperemos y confiemos sea abrazar la Segunda División a final de temporada. Ha sido, es y será el presidente ideal. Más allá de categorías, un club engrandece su nombre si cuida a sus símbolos y Fernando tiene la sensibilidad para hacerlo y hacerlo bien. Muy bien.

Miquel Alzamora 

Mi Londres

Noviembre 2022. Durante este mes sale a la venta la primera novela que me he atrevido a escribir: 1888 El año de Jack. En breve os contaré algunas de las motivaciones que me llevaron a publicarla, pero de entrada os diré que el asunto del Destripador siempre me llamó...